Cuidar la tierra es también cuidar el futuro de las familias que viven de ella. La calidad del suelo influye en la salud de los cultivos, en la productividad de las cosechas y en la posibilidad de que las comunidades mantengan una actividad que representa su principal fuente de ingresos.
Por ello, en Ayuda en Acción México, con el respaldo de Actinver, trabajamos con familias productoras de aguacate en la Sierra Nevada de Puebla y de café en las Altas Montañas de Veracruz. A través de conocimientos, herramientas y prácticas agroecológicas, contribuimos a mejorar sus parcelas y a fortalecer sus medios de vida.
Conocer la tierra para cuidarla mejor
Cada parcela tiene características y necesidades distintas. El primer paso del proyecto fue realizar diagnósticos para conocer las condiciones de los suelos e identificar los factores que podían estar afectando su fertilidad y la salud de los cultivos.
Estos análisis ofrecen a las productoras y los productores información útil para tomar mejores decisiones, aprovechar de manera más eficiente sus recursos y atender los problemas de la tierra antes de que repercutan en sus cosechas.
Además, permiten definir soluciones adecuadas para cada territorio, tanto en las parcelas de aguacate de Puebla como en los cafetales de Veracruz.

Alternativas creadas junto con las comunidades
Una parte importante del proyecto consiste en acercar alternativas que puedan prepararse y aprovecharse dentro de las propias comunidades.
En Tochimilco, Puebla, integrantes de la cooperativa en conformación Aguacatepetl participaron en una capacitación para elaborar biofertilizantes, productos realizados con componentes naturales que ayudan a nutrir el suelo y favorecer el desarrollo de las plantas.
Durante esta actividad, 15 productoras y productores elaboraron colectivamente 1,400 litros de biofertilizante. Este aprendizaje les permite contar con una alternativa más amigable con el ambiente, reducir la dependencia de productos externos y aprovechar conocimientos que pueden compartir con otras personas de la comunidad.

Del aprendizaje a la práctica
Para que los nuevos conocimientos se conviertan en beneficios reales, es necesario llevarlos directamente a las parcelas.
Además de aprender a preparar los biofertilizantes, las familias productoras recibieron maquinaria agrícola y capacitación para utilizarla correctamente en sus huertas. Con estos equipos pueden aplicar los insumos de una manera más adecuada, atender las necesidades de sus cultivos y prevenir la presencia de plagas y enfermedades.
La maquinaria ya ha sido utilizada en distintas parcelas de Tochimizolco, lo que demuestra el valor de contar con recursos compartidos que pueden beneficiar a más integrantes de la comunidad.
Este proceso no se limita a entregar una herramienta. Busca que las personas sepan cómo utilizarla, puedan darle continuidad a las prácticas aprendidas y fortalezcan su capacidad para cuidar sus cultivos a largo plazo.
Recuperar los cafetales y proteger los medios de vida
En las Altas Montañas de Veracruz, los diagnósticos permitieron identificar condiciones de acidez que afectaban la fertilidad de algunos suelos cafetaleros.
A partir de estos resultados, se realizó una jornada demostrativa en Tonalixco para aplicar alternativas destinadas a mejorar gradualmente las condiciones de la tierra y favorecer la salud de las plantas.
La parcela intervenida también funcionará como un espacio de aprendizaje. El seguimiento permitirá conocer los resultados y compartirlos con otras familias productoras interesadas en aplicar prácticas similares en sus cafetales.
De esta manera, el conocimiento generado en una parcela puede extenderse a otras y contribuir al cuidado de una actividad esencial para la economía y la identidad de la región.

Beneficios que permanecen en las comunidades
El proyecto busca que las familias productoras cuenten con mejores condiciones para mantener su actividad, reducir costos, cuidar los recursos naturales y responder a los desafíos que enfrentan sus cultivos.
Los diagnósticos, la elaboración de biofertilizantes, el uso de maquinaria y la recuperación de los suelos forman parte de un mismo esfuerzo: fortalecer las capacidades de las comunidades y acercar soluciones que puedan mantenerse y compartirse en el territorio.
En Ayuda en Acción México sabemos que cada suelo recuperado representa una posibilidad de futuro para quienes lo trabajan. La participación de Actinver hace posible que estos conocimientos y recursos lleguen a las parcelas y comiencen a convertirse en beneficios concretos para las familias productoras de Puebla y Veracruz. Gracias.
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